Opinión

En Baní no entendieron acción de Miguel Báez Díaz

Por MIGUEL A. GUERRERO PEREZ  

Ajusticiado Trujillo el 30 de mayo del 1961, en Baní comenzó una campaña de odio contra don Miguel Ángel Báez Díaz, una de las figuras más sobresalientes del régimen en esa localidad.

La razón era obvia: participó en la muerte del dictador.

Fue vilipendiado, acusado de traidor y recibió infinidades de imputaciones.

Una población desinformada, que escuchaba sólo lo que permitía el régimen, no encontraba justificación a su heroica acción.

Desde el ajusticiamiento hasta la huida de los Trujillo, se produjo en Baní una serie de eventos tendentes a continuar la oprobiosa Era a pesar de la falta de su cabeza principal.

En esas actividades hasta personas muy cercanas a Báez Díaz lanzaron duros epítetos contra el recién estrenado héroe nacional.

El apresamiento de su hijo y posterior asesinato fue celebrado por ciertos sectores como un castigo ejemplar. La de don Miguel Ángel algunos la recibieron con júbilo.

Esas constantes calumnias dejaron huellas en parte de la población y quedó un rencor eterno en las huestes del funesto personaje que nos gobernó con mano férrea, por él ser parte de la epopeya libertaria.

Miguel Angel Báez Díaz

En Baní se desconocían las circunstancias de la muerte de su hija y de su yerno. No se podía decir nada sobre el particular.

Su hija Pilar Báez Perelló estuvo casada con el teniente Jean Awad Canaán. Ella murió supuestamente de parto y él en un accidente automovilístico meses después. En ambos casos voceros antitrujillistas han propalado que estuvo la mano de Angelita Trujillo.

¿O acaso hubo detalles cuando ocurrió el vil asesinato del doctor Felix Peguero Lora?

La prensa local no dijo nada y el diario El Caribe se limitó a decir que un abogado fue encontrado muerto.

El crimen del doctor Peguero Lora ocurrió en febrero del 1954 y no fue hasta que Báez Díaz cayó en desgracia por su participación en el tiranicidio que se le involucró en la misma pues las sospechas, fruto de las murmuraciones, recaían en otras personas.

Es tiempo ya de que salgan a la luz pública las causas y los verdaderos culpables del horroroso crimen del reputado abogado banilejo.

Hemos venido insistiendo en ello y no vamos a parar. Este suceso no prescribirá jamás.

Las maledicencias, difamaciones e improperios que recayeron en Báez Díaz durante meses fueron infinitas y varias de ellas son consideradas aún por algunos como verdades y no se cansan de repetirlas.

Pero afortunadamente cada vez más sale a relucir a luz de la verdad.

Recientemente Ángel Bienvenido Peguero Báez, un familiar del doctor Peguero Lora, hizo una aseveración que despeja dudas: “Tras mis  investigaciones sobre el asesinato de  tio Felito (Félix), he llegado al convencimiento que si bien la politica jugó un papel determinante para ocultar la verdad, el móvil fue personal, por envidia y recelo a su ascendencia y carisma. Creo que el autor intelectual nunca se ha mencionado y se le pegó a Miguel Angel Báez Díaz por una disputa de un terreno que después se aclaró entre ellos”.

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